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Entrevista a Dr. Alfredo Zúñiga por periodico Reforma

– ¿Cuál es su nombre completo, su especialidad y su cargo?

Alfredo Zúñiga Massieu
Médico Cirujano (Escuela Mexicana de Medicina, Universidad La Salle)
Psiquiatría (Clínica San Rafael, Programa Avalado por Universidad La Salle)
Psicoterapia Cognitiva y de Grupo (McLean Hospital, Harvard Medical School)
Trastornos de la Alimentación (McLean Hospital, Harvard Medical School)
Director Médico de Eating Disorders México

– ¿A qué se dedica la institución “Eating Disorders”?

ED México es la primera clínica multidisciplinaria especializada en el tratamiento de los desórdenes alimenticios, dígase anorexia, bulimia y obesidad (comer compulsivamente). Además, proveemos entrenamiento a profesionales de la salud, y contamos con programas de detección para escuelas, gimnasios, clubes deportivos, etc. y platicas y talleres para distintos sectores de la población. Nuestra misión es proveer servicio de excelencia en atención médica, con los más altos estándares de calidad profesional disponibles en nuestro país.

1.- ¿Cómo se define a un comedor compulsivo?

Un comedor compulsivo es una persona que por cuestiones usualmente emocionales (ansiedad, depresión, estrés, etc.) recurre a comer en exceso. Se trata de alguien que claramente come más cantidad que el resto de las personas, usualmente a una mayor velocidad que el resto de las personas, y la característica principal es que estos episodios, llamados “atracones”, cursan con una pérdida de control sobre la forma de comer, es decir, la persona se da cuenta del exceso pero NO PUEDE EVITARLO. Es importante mencionar que prácticamente todos los atracones son seguidos por sentimientos de culpa y por una sensación de enojo/desesperación/decepción por no poderse controlar. Finalmente, repercute sobre la idea o la preocupación de la figura corporal, en donde parece que “estar gordo” equivale a tener menor valor, afectando directamente a la disminuida autoestima. Cabe mencionar que alrededor del una tercera parte de las personas con sobrepeso son comedores compulsivos.

2.- ¿Cuáles son las causas y síntomas de la enfermedad?

Se trata de una enfermedad de origen emocional. Esto es, se trata de una enfermedad que cursa siempre con emociones básicas como ansiedad, depresión, enojo, etc. que predisponen a la persona a comer excesivamente para contrarrestar o compensar estas emociones. Es decir, se come cuando se está ansioso, se come cuando se está enojado, se come cuando se está triste, se come buscando un confort emocional. El ser humano es capaz de no poner atención a dos señales corporales muy importantes: el hambre y la saciedad. Somos capaces de no hacer caso a nuestro cuerpo y decir “ya no tengo hambre pero seguiré comiendo” o “tengo hambre, pero no voy a comer”. Estas dos situaciones deben alertarnos de que algo no está funcionando adecuadamente. En el caso del comedor compulsivo, por ejemplo, se sabe (aunque a veces uno no lo tiene claro en la conciencia) que ya no hay hambre física, pero se tiene el deseo (en ocasiones la necesidad) incontrolable de seguir comiendo. Recordemos que en culturas como la nuestra existen ciertos comportamientos aprendidos, como el mitigar las emociones con comida. Así, sucede que desde que nacemos, cuando lloramos nos dan comida para sentirnos mejor. La prueba es que un bebé que llora, se calla con comida. fuera de que esto sea un manejo correcto o no, es real que “las penas con pan son menos”, o cuando menos así lo creemos. De tal suerte, es mi cumpleaños y hay comida y pastel, reunión con amigos queridos en el café o en tal restaurante; cuando menos una cena en casa. Festejos de diversos tipos se acompañan siempre de comida. Entonces, “no es cierto que la comida y la sensación de bienestar van de la mano?” Así, nos adaptamos a emociones negativas con comida. Esto es un aprendizaje innegable, aunque es importante mencionar que no es así de sencillo, ya que, por otro lado, existen una serie de otros factores psicológicos y de desarrollo, biológicos, de personalidad, etc. que forman parte del origen de estas enfermedades.
Como parte de los síntomas, tenemos que es necesario que exista una preocupación importante por la figura corporal, y muchos de los comportamientos ya mencionados, como la presencia de atracones, definidos como episodios de comer mayor cantidad de comida (usualmente en menor tiempo) que los demás y con la sensación de falta de control. Además, casi siempre hay culpa, frustración, decepción y una gran ansiedad.

3.- ¿Cuáles son las consecuencias físicas y emocionales del padecimiento?

En general, podemos mencionar que este padecimiento funciona como una espiral hacia abajo (a diferencia de un “círculo vicioso”), ya que se come por ansiedad o depresión o enojo, lo cual posteriormente va a generar culpa y más ansiedad, más depresión y más enojo.
A largo plazo se puede caer en una situación de depresión mayor o enfermedad depresiva, (manifestado por aislacionismo, alteraciones del dormir, irritabilidad, falta de motivación generalizada, dificultad para concentrarse, dificultad para tomar decisiones, ganas de llorar y deseos de ya no estar vivo o incluso pensamientos suicidas) como una de las complicaciones más frecuentes. Además, se puede caer también en un cuadro de ansiedad importante, manifestado por insomnio, fatiga, irritabilidad, obsesiones, etc.
Desde luego, cuando la culpa por haber comido en exceso es lo suficientemente grande, pueden aparecer comportamientos llamados “compensatorios”. es decir, “voy a vomitar para no engordar….voy a usar pastillas para bajar de peso….voy a dejar de comer 2 días….voy a hacer 2 horas más de ejercicio….voy a laxarme….etc.” La presencia de estas conductas compensatorias, cualesquiera que sean, modifica el diagnóstico de comedor compulsivo, pudiendo hablar, sin lugar a dudas de bulimia nervosa, una complicación frecuente del comedor compulsivo. La única diferencia entre la bulimia y el comer compulsivamente es la presencia o no de conductas compensatorias. Esto nos llevaría a pensar que todas las personas con bulimia fueron comedores compulsivos en algún momento y, en mi opinión, esta idea es bastante acertada.
Desde luego, una de las complicaciones más evidentes es el sobrepeso que genera el exceso de comida, situación que es usualmente lleva a la persona a buscar ayuda y a recurrir a diversos tratamientos, desgraciadamente mal enfocados e ineficaces.

4.- ¿Se cura o sólo se controla? ¿por qué?

El comer compulsivamente es una enfermedad que tiene solución. Desgraciadamente se piensa que no hay posibilidades de recuperación o que los tratamientos no son duraderos. Esto se debe a que pensamos en las dietas y los planes para perder peso como el el tratamiento del comedor compulsivo. Es real que las dietas y los planes para perder peso no funcionan, especialmente si sabemos que el origen del problema es emocional. Déjame ponerte un ejemplo. Si se tiene una infección bacteriana que genera fiebre como uno de sus síntomas, yo puedo dar medicamentos para disminuir la fiebre, y el paciente se sentirá mucho mejor sin la fiebre. Podrá reanudar sus actividades y sentirse “como nuevo” otra vez, ya que sabemos que la fiebre es sumamente incapacitante en muchos casos. El problema es que los medicamentos para la fiebre no resuelven el problema. Basta ver que en cuanto se suspende la medicina para la temperatura, ésta se eleva nuevamente (y casi de inmediato). Esto no quiere decir que las medicinas para la fiebre no sirvan. Pero es obvio que el tratamiento está mal enfocado. Sería como tomarle el pelo a mi paciente si ese fuera el único tratamiento que yo ofreciera como médico. Los conocimientos científicos me permiten saber que lo que debo hacer es quitar la infección, y como consecuencia cederá la fiebre. Lo mismo pasa con el peso. Cualquier persona que se pone a dieta para resolver el problema de comer compulsivamente, podemos pensar que está enfocando el problema de manera errónea. Innumerables estudios demuestran que de cada 100 personas que pierden peso con cualquier tipo de dieta, más de 96 recuperan el peso perdido (o más) dentro de los doce meses siguientes. Esta cifra solamente nos ratifica que el ponerse a dieta NO ES LA SOLUCIÓN.

5.- ¿Cuáles son los tratamientos que existen, en qué consisten, y cuáles son
los resultados que usted, en su experiencia, ha valorado?

Existen una gran variedad de “soluciones mágicas” para perder peso, pero existe solamente un tratamiento útil para resolver el problema de comer compulsivamente. Este es el tratamiento enfocado a resolver aquello que esté haciendo que la persona coma “de más”. De esta manera, si no existe la necesidad de comer en exceso, automáticamente se dejará de tener atracones. Así, el peso irá disminuyendo. Cabe hacer notar que el peso NUNCA es una meta en un tratamiento adecuado. es una consecuencia de un tratamiento adecuado. La diferencia con las dietas, es que si se resuelve el problema de origen, podemos asegurarnos que no tendremos recaídas a futuro. Esto implica un proceso de cambio a nivel emocional, lo cual requiere de trabajar precisamente el área afectiva, par lo cual requerimos de psicoterapia. Sabemos que una de las psicoterapias que mejor funcionan para esto es la psicoterapia cognitiva, un tipo de psicoterapia breve que enseña al sujeto a “manejar” sus emociones y a resolver problemas. Esto genera a personas autosuficientes, capaces de resolver conflictos emocionales en forma eficiente, logrando prescindir de la comida para hacerlo.
Además, sabemos que las personas que comen compulsivamente (y no solamente ellos, sino la mayor parte de la población general), usualmente tienen pocos conocimientos sobre una nutrición sana. Tu sabes que necesita tu cuerpo para cumplir con todas sus funciones? Sabes cuántas proteínas o carbohidratos necesita tu cuerpo para funcionar diariamente? Sabes que funciones tienen los lípidos? Cómo podemos entonces planear lo que comemos día a día? En base a qué preparamos y planeamos nuestros alimentos? Sabes que no hay dos personas que tengan exactamente las mismas necesidades de alimentación y que, por lo tanto, no pueden llevar la misma “dieta”? Esto no pone en la imperiosa necesidad de enseñar a todos nuestros pacientes lo que sus cuerpos necesitan. Para ello, es importante una asesoría nutricional.
Por otro lado, si lo que realmente se busca es salud, no podemos dejar de atender la definición que da la OMS (organización mundial de la salud) para “salud”: se trata de un equilibrio bio-psico-social. Esto implica necesariamente el concepto de cuerpo, mente y medio ambiente. Para tener un cuerpo saludable es necesario hacer del ejercicio parte de nuestras vidas. Considero que NO se puede tener un cuerpo sano si no hay actividad física, esto es, si no se hace algún tipo de ejercicio. Por lo tanto, cualquier tratamiento adecuado requiere forzosamente un plan de actividad física, que vaya de acuerdo a las necesidades cambiantes de cada individuo.
Por último, es importante mencionar que la terapia de grupo puede resultar de gran utilidad, ya que permite que una persona intercambie experiencias con otras que puedan tener el mismo problema. Aunque no es mi intención ahondar mucho en este momento sobre el tema, hay grandes beneficios, como lo que se puede aprender de otras personas.
Existen algunos programas a nivel mundial que manejan al comedor compulsivo en forma similar al paciente adicto. Desde mi personal punto de vista, esta es una visión que se tenía hace alrededor de 20 años, cuando el comer compulsivamente ni siquiera estaba clasificado como una enfermedad propiamente dicha. Estos programas han resultado de utilidad, pero con todo lo que sabemos actualmente, podemos decir que el ver a los comedores compulsivos como “adictos a la comida” es una forma simplista de hacerlo. Existen técnicas de tratamiento específicas para los comedores compulsivos que difieren mucho en la actualidad de los programas “para adictos” muy útiles estos últimos para personas con problemas de adicción a sustancias. Recordemos que la comida es útil, es necesaria y es legal, y no debe tratársele como a otras “sustancias”. De la misma manera, la forma de relacionarse con la comida tiene que ser diferente a la forma de relacionarse con otras sustancias.
Dicho lo anterior, es de suma importancia considerar lo siguiente cuando se busca un tratamiento. Debe buscarse que las personas que dan el tratamiento sean personas especialistas y entrenadas en la materia. Debe buscarse lo que llamamos un equipo terapéutico multidisciplinario, es decir un grupo de profesionales de la salud, que trabajando juntos van a proveer un sistema integral de apoyo. Mi opinión es que el ser tratado por una sola persona, dígase un nutriólogo, o un psicólogo, o un médico, nunca tendrá el mismo impacto que el ser manejado por un equipo multidisciplinario.

6.- ¿Por qué les es tan difícil controlarse?

Considero que la dificultad que experimenta todo comedor compulsivo tiene que ver directamente con el enfoque que se tiene del problema. Mientras se quiera bajar de peso o dejar de comer solamente seguirá existiendo la imposibilidad de hacerlo. Consideremos que el comer es un mecanismo de adaptación a situaciones emocionales difíciles. Es decir: como para sentirme más tranquilo, como para manejar la ansiedad. Si dejo de comer de un día para otro, ¿qué voy a hacer con la ansiedad? Haré referencia a una persona que vino a verme un día al consultorio. Se trata de Luis, varón de 34 años de edad quien estaba constantemente sometido a grandes presiones de trabajo, ya que es el director de una gran empresa y una decisión mal tomada puede poner en riesgo no solamente su empleo, sino el futuro de cientos de empleados y sus familias. Luis recurría a la comida como una forma de mitigar la gran ansiedad antes mencionada, lo que lo llevó a tener un sobrepeso de más de 48 kg. ya que pesaba alrededor de 124 kg. Después de hacer infinidad de intentos por bajar de peso y consciente del riesgo que esto implicaba para su salud, decidió acudir con un gastroenterólogo, quien recomendó ponerle una “banda” en el estómago, lo cual impediría que comiera en forma desmedida y le prometía una reducción de peso a corto plazo. en efecto Luis se sometió a dicha cirugía para encontrarse, de un día a otro, sin su mecanismo de adaptación que le permitía “sobrevivir” a tales presiones. A partir de su cirugía, Luis comenzó a tener una serie de problemas con todo el mundo en el trabajo. Estaba irritable y agredía a otras personas, cuando antes sus relaciones interpersonales eran sumamente agradables. Al cabo de unas semanas comenzó a tener problemas con su esposa, de quien se divorciara a los pocos meses. Finalmente, después de poco más de un año, Luis encontró otra manera de “adaptarse” al estrés por medio del deporte, y mejoraron nuevamente sus relaciones interpersonales. Desgraciadamente, le costó un matrimonio el entender que todos nuestros comportamientos (y en este caso el comer compulsivamente), por más molestos que nos puedan parecer, cumplen con alguna función, y no podemos desaparecerlos sin dar algo a cambio para suplir esa función. En la medida que cuidemos los aspectos bio-psico-social de nuestra salud y tengamos unas expectativas lógicas de lo que deseamos cambiar, el tratamiento será menos complicado.

7.- ¿Después del tratamiento, qué debe de hacer el paciente para no recaer?

Lo primero es entender que las recaídas vienen de no haber resuelto un problema de base cuya manifestación es la comida. Recordemos que el comedor compulsivo no tiene un problema de comida. Tiene un problema emocional. Una vez resuelto el problema, se debe tomar en cuenta que pueden aparecer nuevas situaciones difíciles, y que se corre el riesgo de recurrir a la comida como un mecanismo de adaptación ya utilizado anteriormente. Un buen tratamiento debe contar con el entrenamiento en “prevención de recaídas”, que como su nombre indica, provee las herramientas necesarias para reconocer situaciones de alto riesgo y poder utilizar recursos aprendidos que permitan adaptarse de una manera más funcional que a través de la comida. Puede ser necesario buscar ayuda profesional nuevamente, aunque solamente será ayuda breve y de apoyo. Insisto, siempre y cuando se haya recibido un tratamiento adecuado con anterioridad.

8.- ¿Puede un comedor compulsivo controlarse permanentemente sin someterse a
algún tratamiento profesional?

Supongo que esto depende de si tiene o no la capacidad de resolver las condiciones subyacentes que le han hecho recurrir al comer compulsivamente como mecanismo de adaptación. Además, influye también la capacidad que tenga la persona de desarrollar nuevos mecanismos para adaptarse a situaciones emocionalmente difíciles.

9.- ¿Qué porcentaje de comedores compulsivos hay en México?

Se calcula que en países desarrollados y en grandes ciudades como la Cd. de México, alrededor de un 2-4 % de la población femenina padece un trastorno de la alimentación, de los cuales la mayor parte son comedores compulsivos. Una de cada tres personas con sobrepeso cumple con los criterios para hacer el diagnóstico de comedor compulsivo. alrededor del 65% de las mujeres en secundaria, preparatoria y universitarias llevan algún tipo de “dieta”. 35% de los hombres de la mima edad llevan algún tipo de “dieta”.

10.- ¿La enfermedad la padecen más hombres o mujeres, jóvenes o adultos?
¿por qué?

En general, los trastornos de la alimentación se presentan mayormente en mujeres. En anorexia nervosa enferman 10 mujeres por cada hombre. En bulimia nervosa enferman alrededor de 4 a 8 mujeres por cada hombre. Finalmente en el caso de comedores compulsivos la situación parece estar más equilibrada, aunque aún predominan las mujeres en una relación de 6:4 o 7:3. Los motivos? Es difícil mencionar causas específicas, pero juegan un papel importante los factores culturales (imagen ideal de la mujer), biológicos (desde hormonas hasta neurotransmisores), y por supuesto los factores sociales (medios, etc).

11.- ¿Funcionan los grupos de “Comedores compulsivos anónimos”?, ¿me podría
dar datos del mismo?

Desde mi punto de vista, los grupos de comedores compulsivos tienen cierto valor como parte de un tratamiento integral. Veo dos inconvenientes de utilizarlos como tratamiento único: primero, muchos de ellos manejan el principio de “la comida como adicción”, de lo cual ya hemos discutido anteriormente. Segundo, se requiere de un trabajo en donde se pueda procesar de manera dirigida la problemática emocional subyacente, pudiendo así desarrollar nuevos mecanismos de adaptación. Creo que esto es difícil de lograr cuando se tienen únicamente las sesiones de grupo. Insisto que la manera de lograr el mejor resultado es a través de un tratamiento multidisciplinario.

12.- ¿Qué otros trastornos alimenticios existen?

Como ya mencionamos, además de el comer compulsivamente existen la anorexia y la bulimia, correctamente llamadas anorexia nervosa y bulimia nervosa, respectivamente.

13.- ¿Qué porcentaje de comedores compulsivos tienen sobrepeso?

Prácticamente todos. Esto depende del tiempo de evolución que se tenga con la enfermedad. Por otro lado, 1 o 2 de cada 3 personas con obesidad pueden ser considerados como comedores compulsivos.

Bueno, pues creo que eso es todo. Le agradezco de antemano su atención y disponibilidad en contestar lo anterior.

Entrevista con el Dr. Alfredo Zúñiga
sobre Comedores Compulsivos.

Reportera Silvia Tort, Periódico Reforma

July 26th, 2012 Posteado porpolgapema Filed in: Noticas

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